Artigo Original

Calidad de vida relacionada con la salud: población rural y urbana desde una perspectiva de género

Quality of life related to health: rural and urban population from a gender perspective

Autores: Miguel Madruga, Josué Prieto, José Alberto Parraca, Narcís Gusi

RESUMEN

Introducción: Entre los diferentes factores sociodemográficos que pueden determinar el nivel de calidad de vida relacionada con la salud (CVRS) de las personas mayores se encuentra el lugar de residencia y el género. Este estudio pretende evaluar la calidad de vida relacionada con la salud en poblacion comparando población rural y urbana y analizando las diferencias entre hombres y mujeres.

Metodología: Estudio transversal de una cohorte de 75 años de edad, de 8 centros de atención primaria de ámbito rural y urbano seleccionados de forma aleatoria en la misma región de España (Extremadura). Se realizó una entrevista personal a 434 personas (214 de ámbito urbano y 220 de ámbito rural) de 75 años de edad. Se evaluaron las características sociodemográficas y se utilizó la versión española del cuestionario de calidad de vida SF-36.

Resultados: La población urbana muestra niveles superiores en todas las dimensiones y componentes del cuestionario, hallándose diferencias significativas en todas las dimensiones y componentes del cuestionario, excepto en SF-36 mental. Los hombres de ámbito rural y urbano mostraron diferencias significativas en RF, BP y MH. Las mujeres de ámbito rural y urbano mostraban diferencias en RF, GH, SF y SF-36 físico.

Conclusiones: El género y el lugar de residencia son variables que determinan el nivel de CVRS, y como consecuencia de ello deben ser consideras a la hora de evaluar la CVRS y diseñar programas e intervenciones específicas para la población mayor..

Palabras clave:Calidad de vida, mayores, rural-urbano, hombre-mujer

INTRODUCCIÓN

Evaluar la calidad de vida relacionada con la salud (CVRS) en la población mayor es un aspecto fundamental para conocer su estado de salud general y aquellos factores
que son determinantes para mantener un nivel de calidad de vida adecuado (Ferrucci, Baldasseroni et al. 2000). Además esta evaluación permite conocer las necesidades socio-sanitarias así como los efectos que pueden producir los diferentes tratamientos e intervenciones que se desarrollan con ellos (Sabbah, Drouby et al. 2003).

El término CVRS es un concepto multidimensional, que concierne a múltiples factores de la persona, como son el bienestar psicológico, la función física, las relaciones sociales, género, situación económica, nivel de actividad física, acceso a servicios sanitarios y lugares para realizar ejercicio, nivel educativo, entre otros (Sabbah, Drouby et al. 2003; Weeks, Kazis et al. 2004; Fogelholm, Valve et al. 2006; Shucksmith, Cameron et al. 2006; Oguzturk 2008; Tajvar, Arab et al. 2008). Estos factores influyen de forma significativa en los niveles de calidad de vida de la población y pueden ser diferentes en función del lugar o ámbito de residencia, estableciéndose así diferencias entre la población rural y urbana (Weeks, Kazis et al. 2004; Marcellini, Giuli et al. 2007; Nummela, Sulander et al. 2007; Lucchetti, Corsonello et al. 2008; Oguzturk 2008).

Algunos estudios previos demostraron que las personas mayores que viven en zonas rurales tenían un menor nivel de CVRS (Weeks, Kazis et al. 2004; Fogelholm, Valve et al. 2006; Oguzturk 2008; Rėklaitienė, Bacevičienė et al. 2009), estas diferencias se producen tanto a nivel físico como a nivel psicológico (Weeks, Kazis et al. 2004). Según estos y otros estudios previos la población rural muestra niveles inferiores en múltiples parámetros de calidad de vida (función física, dolor corporal, rol físico, salud y bienestar general, salud mental, función social, bienestar general y emocional, nivel de independencia) con respecto a sus homólogos de zonas urbanas (Weeks, Kazis et al. 2004; Marcellini, Giuli et al. 2007; Lau and Morse 2008; Rėklaitienė, Bacevičienė et al. 2009; Dong and Simon 2010). Asimismo, estudios previos muestran que la población rural padece mayores síntomas depresivos y niveles de ansiedad, menor nivel de autoestima y un mayor sentimiento de soledad que la población urbana que pueden repercutir de
forma significativa en su CVRS (Lau and Morse 2008; Oguzturk 2008; Dong and Simon 2010)

A pesar de que existen bastantes estudios en la literatura científica cuyo objetivo es evaluar la CVRS en personas mayores comparando población rural y urbana, es menos frecuente encontrar estudios que además analicen las diferencias entre hombres y mujeres en estas poblaciones. En este sentido, estudios previos han puesto de manifiesto que las mujeres de ámbito urbano tienen un nivel de calidad de vida inferior a los hombres (Sabbah, Drouby et al. 2003; Rėklaitienė, Bacevičienė et al. 2009), pero un nivel de salud percibida mayor que los hombres (Nummela, Sulander et al. 2007). No obstante, los resultados obtenidos en algunos estudios previos no son concluyentes respecto a la importancia de la variable género a la hora de evaluar la CVRS (Weeks, Kazis et al. 2004; Nummela, Sulander et al. 2007), y por ello, es necesario desarrollar estudios que
analicen las diferencias en CVRS según el género y el lugar de residencia (Lau and Morse 2008)

Por tanto, el objetivo de este estudio es determinar los niveles CVRS de una cohorte de personas mayores con una edad de 75 años en Extremadura (España) y analizar las diferencias entre población rural y urbana desde una perspectiva de género.

METODOLOGÍA

El presente estudio se basa en un diseño observacional analítico de corte transversal en una cohorte de población de 75 años de Extremadura de ámbito rural y urbano para
analizar las diferencias entre población rural y urbana desde una perspectiva de género.

Participantes

La muestra del estudio se reclutó de entre las personas mayores que tuvieran 75 años en el momento del estudio (2007), que estuvieran censadas en 4 centros de salud de la ciudad de Cáceres seleccionados aleatoriamente y en 4 centros de salud de zonas rurales menores de 1.500 habitantes que distaran al menos 20 km de la ciudad de Cáceres, que fueron seleccionados aleatoriamente. Los posibles participantes fueron informadas del estudio por medio de sus médicos de familia quienes informaron de los criterios de inclusión del estudio: no tener diagnosticado ningún problema físico o mental agudo que pudiera interferir en el desarrollo del protocolo del estudio, como por ejemplo Alzheimer, Parkinson ni otras demencias. No tener problemas de comunicación severos, no tener cualquier problema de salud que haga que la persona tenga que ser hospitalizada o
pueda causarle problemas e incluso la muerte.

Un total de 538 personas (268 personas de población urbana y 270 de la población rural) con 75 años de edad en el momento de estudio fueron escrutadas inicialmente, y fueron informadas (por correo postal y teléfono) de los objetivos y protocolo del estudio y su posible participación. Un total de 480 (238 de ámbito urbano y 242 de ámbito rural) mostraron su interés por participar en el mismo. Tras la aplicación de los criterios de inclusión, 46 personas (24 de ámbito urbano y 22 de ámbito rural) fueron excluidas del estudio por diversos motivos: problemas físicos o mentales, (4 hombres y 6 mujeres ámbito urbano, 5 problemas de comunicación (1 mujer ámbito urbano y 1 mujer ámbito rural),
hospitalizados o enfermos (6 hombres y 7 mujeres ámbito urbano y 6 hombres y 5 mujeres ámbito rural).

Finalmente, un total de 434 personas (113 hombres y 101 mujeres de áreas urbanas, 103 hombres y 117 mujeres de áreas rurales) consistieron, por escrito, participar voluntariamente en la investigación. La presente investigación fue diseñada y realizada por la Universidad de Extremadura en España. Se llevó a cabo de conformidad con la Declaración de Helsinki y sus posteriores actualizaciones, y fue aprobado por la Comisión de Ética Biomédica de la Universidad de Extremadura (nº 01/08). Así los datos registrados fueron codificados para preservar el anonimato de las participantes.

Instrumentos de recogida de datos

La evaluación de las variables objeto de estudio se desarrolló a partir de diversos cuestionarios. En primer lugar, las características sociodemográficas de los participantes fueron recogidas mediante un cuestionario de elaboración propia basado en cuestionarios estandarizados presentes en la literatura científica. Las características sociodemográficas evaluadas fueron género, lugar de residencia, estado civil, nivel de estudios, con quién vive, consumo de tabaco, consumo de alcohol, enfermedades de larga duración diagnosticadas (diabetes, hipertensión, osteoporosis, artrosis, entre otras) y ejercicio físico de mantenimiento realizado.

En el presente estudio la CVRS se evaluó mediante la versión oficial española del Cuestionario de Salud relacionada con la Calidad de Vida Short Form-36 Health Survey (SF-36) versión 1 (Alonso, Prieto et al. 1995), uno de los cuestionarios más utilizados en la literatura para la evaluación de este constructo multidimensional. Consiste en 36 items para evaluar 8 dimensiones: función física (PF), rol físico (RP), dolor corporal (BP), salud general (GH), vitalidad (VT), función social (SF), rol emocional (RE) y salud mental (MH). El rango de las puntuaciones para cada dimensión oscila de 0 (peor estado de salud) a 100 (mejor estado de salud). El cuestionario no está diseñado para
proporcionar un índice global, aunque se han propuesto puntuaciones resumen de salud física (SF-36físico) y de salud mental (SF-36mental), mediante la combinación de
las respuestas de los ítems.

Recogida de datos

La evaluación de los participantes se realizó mediante entrevista personal, con el fin de facilitar su aplicación, ya que se trataba de personas mayores que podían tener alguna dificultad para la lectura por diferentes causas (analfabetismo, limitaciones visuales o problemas de comprensión). Cada persona fue entrevistada durante una hora
aproximadamente en su centro de salud de uso habitual. La valoración fue realizada por técnicos (enfermera o trabajador social) conocedores de la materia y entrenados para el desarrollo de esta labor. Los entrevistadores recibieron durante dos meses un periodo complementario de formación específica, en el que se les dio conocer los objetivos concretos del estudio, el protocolo de investigación y su actuación explícita dentro del mismo.

Análisis de datos

El análisis estadístico de los datos se realizó utilizando el paquete estadístico SPSS v.16.0 (Headquarters 2005). Para todas las pruebas el nivel de significación fue de p < 0.05.
El análisis descriptivo y la comparación de las características socio-demográficas entre la población rural y urbana se realizó mediante la prueba de Chi-cuadrado (x2) de Pearson.Las diferencias en CVRS entre población rural y urbana, así como por género se realizó a través del análisis de la varianza (ANOVA).

La comparación de los datos de CVRS entre la población de estudio y los valores normativos de población de similar grupo de edad (75-79) e igual género se realizó mediante la prueba estadística t-test para muestras independientes.

RESULTADOS

Los resultados del análisis de las características socio-demográficas de la muestra del estudio (Tabla 1), indicaban que tanto la población rural como urbana eran comparables en estado civil, con quien vive, consumo de tabaco, consumo de alcohol y ejercicio físico de mantenimiento realizado. Sin embargo encontramos que existían diferencias significativas.

Los resultados respecto a la CVRS se muestran en la Tabla 2. Desde la perspectiva de género, los hombres muestran mejores niveles que las mujeres tanto en el componente físico como en el componente mental del cuestionario, así como en todas las dimensiones del cuestionario SF-36 (PF, RF, BP, GH, SF, RE, MH).
Los resultados del estudio en relación a la CVRS en función del lugar de residencia mostraban que existían diferencias significativas entre hombres de ámbito rural y urbano en RP, BP y MH y entre las mujeres de ámbito rural y urbano en RP, GH, VT, SF y SF-36 físico.

Desde el punto de vista del lugar de residencia y género, las mujeres de ámbito rural tenían una puntuación superior en MH y BP que las de ámbito urbano y los hombres de ámbito rural valores superiores en VT, SF y MH que los de ámbito urbano. Asimismo, los hombres de ámbito urbano obtenían puntuaciones superiores en todas las dimensiones del cuestionario con respecto a las mujeres, sin embargo no se encontraron diferencias significativas en RF, SF-36físico y SF-36mental. En el caso de la población rural, los hombres también obtenían puntuaciones superiores en todas las dimensiones y componentes del cuestionario en comparación con las mujeres, no encontrándose diferencias significativas en el SF-36 mental.

DISCUSIÓN

Entre los principales hallazgos de este estudio, encontramos que el género es una variable determinante a la hora de evaluar la CVRS, ya que puede influir de forma significativa. De este modo, los resultados del presente estudio coinciden con los de estudios previos, en los que los hombres muestran niveles superiores de CVRS con respecto a las mujeres (Sabbah, Drouby et al. 2003; Lucchetti, Corsonello et al. 2008; Tajvar, Arab et al. 2008; Rėklaitienė, Bacevičienė et al. 2009). De esta manera, el género puede influir tanto en las dimensiones PF, RF, BP, GH y VT del cuestionario (Sabbah, Drouby et al. 2003) como en otras como SF, RE y MH en el caso ámbito urbano y sobre todas las dimensiones en ámbito rural.

Otro de los principales hallazgos del presente estudio es que el lugar de residencia es un factor que puede condicionar de manera significativa los niveles de CVRS. Los resultados del presente estudio son consistentes con los de estudios previos, donde las personas de ámbito rural (tanto hombres como mujeres) muestran niveles inferiores en su CVRS con respecto a los de ámbito urbano (Weeks, Kazis et al. 2004; Marcellini, Giuli et al. 2007; Lau and Morse 2008; Oguzturk 2008; Rėklaitienė, Bacevičienė et al. 2009).
Aunque existen otros estudios que no consideran el lugar de residencia como factor que pueda influir en las dimensiones del cuestionario SF-36, excepto en VT (Sabbah, Drouby et al. 2003), en el presente estudio se encontraron diferencias significativas entre rural-urbano en todas las dimensiones del cuestionario excepto en el SF-36mental. Los resultados de este estudio revelaron que las personas de población urbana mostraban mejores niveles de GH y RE, pero puntuaciones inferiores en la dimensión MH, hecho que
podría explicarse parcialmente por la presencia de mayores niveles de estrés en la población urbana (Lau and Morse 2008). Según otros estudios, la vida en el ámbito rural es más exigente físicamente que la del ámbito urbano (Cancela and Ayán 2008), hecho que podría explicar que los hombres de ámbito rural puntuaran más elevado en el SF-36 físico así como en PF, RF y BP, a pesar incluso de que la población de ámbito urbano tengan mayor acceso a lugares para actividad física o realizar ejercicio físico (Fogelholm, Valve et al. 2006). La mujer rural se ocupa de las labores propias del hogar, también realiza trabajos de agricultura de cierta exigencia física, que en muchos casos no consideran como saludable, lo cual podría explicar que las mujeres de ámbito rural puntúen más elevado en el BP que las de ámbito urbano (Cancela and Ayán 2008).Entre las
posibles causas de estas diferencias de CVRS entre rural-urbano y hombres-mujeres se encuentra las interacciones entre diferentes factores como enfermedades crónicas (artritis reumatoide, osteoporosis…) (Orfila, Ferrer et al. 2006), nivel educativo (Fogelholm, Valve et al. 2006; Rėklaitienė, Bacevičienė et al. 2009), ingresos económicos (Fogelholm, Valve et al. 2006; Lucchetti, Corsonello et al. 2008; Tajvar, Arab et al. 2008), estrés (Oguzturk 2008), actividad física (Fogelholm, Valve et al. 2006), compañía (Liu and Guo 2007), etc.

Finalmente, comparando los resultados de la población del estudio con los valores normativos en población española de similar grupo de edad (75-79) e igual género desarrollados en el estudio de López-García et al (2003), los hombres y mujeres de ámbito urbano obtenían puntuaciones similares en todas las dimensiones del cuestionario (p>0.05). Sin embargo, la población rural mostraban puntuaciones superiores (phombres) y en las dimensiones de PF, RP, GH, VT y RE (en el caso de las mujeres). Por tanto, la población urbana del presente estudio es representativa del resto de población española (López-García, Banegas et al. 2003), sin embargo la población rural no es representativa de la población nacional, siendo necesario considerar este aspecto a la hora de generalizar los resultados. Este hecho puede ser debido a los diferentes modelos de ruralidad y envejecimiento existentes en la geografía española (Triado, Villar et al.
2003).

Este estudio cuenta con algunas limitaciones. Como en otros estudios epidemiológicos, los resultados son obtenidos a partir de las respuestas de los participantes y por ello puede estar influenciados por la percepción e interpretación del sujeto. Se ha utilizado un solo cuestionario de evaluación de CVRS, cuando en estudios recientes se recomienda el uso de al menos dos instrumentos (Polinder, Haagsma et al. 2010). El estudio está además restringido a la cohorte de 75 años de edad residente en zonas rurales o urbanas de la misma región, por lo que los datos deben ser tomados con cautela y no deben ser directamente generalizados a otras las poblaciones con otras características sociodemográficas.

Las conclusiones que se desprenden del presente estudio son que el género y el lugar de residencia (rural-urbano) son factores que pueden incluir de forma significativa en la CVRS de la población mayor. Por tanto, estos factores deben estar presentes en la evaluación de la CVRS y los posteriores análisis de sus resultados.

Aunque hay multitud de instrumentos para evaluar la CVRS, de diferentes grupos de edad, y de factores que lo determinan, que dificultan la posibilidad de establecer comparaciones entre diferentes estudios, convendría por tanto utilizar algunas pautas básicas e instrumentos comunes a la hora de analizar la CVRS. Es necesario establecer servicios y programas de intervención que sirvan para mantener y mejorar el nivel de CVRS de las personas mayores, de forma que sean perfectamente adaptados a cada uno de los contextos (rural y urbano).

Agradecimientos

El presente estudio fue financiado por la Dirección General de Salud Pública y Consumo de la Junta de Extremadura (España) (Proyecto de Investigación Socio-Sanitaria no. 01/08).

REFERENCIAS

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Tablas

Tabla 1: Características socio-demográficas de los participantes del estudio

Tabla 2: Calidad de vida relacionada con la salud (CVRS) evaluado con SF-36 en población rural y urbana desde una perspectiva de género

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